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Cuando publicaste en Tribuna de Salamanca en tu rincón
"Desde la otra orilla" el artículo titulado
"Un chaval de Aldialba" en el año 2001
me hiciste el mejor de los regalos que he recibido nunca.
Yo no te pude regalar algo que tenía guardado para
cuando llegara el día 5 de abril de este año
porque la vida no nos dejó seguir disfrutando de
tu presencia ni seguir aprendiendo de ti.
Hace casi un año que nos dejaste
y no sabes todo lo que ha pasado en este tiempo. Muchos
han hecho todo lo que han podido por borrar tu recuerdo,
algunos siguen intentándolo, pero quedamos personas
que no lo vamos a permitir y lucharemos porque tu obra
y tu memoria siga viva entre los aficionados.
Te quedaron muchas cosas por enseñarnos,
muchas anécdotas que contarnos de esos tentaderos
de Don Manuel Arranz, que fue el ganadero que más
estimabas, y de esos festivales junto a verdaderas figuras
del toreo pero que sepas que siempre en esas comidas en
" El Portal", en las meriendas en " La
Fresa" o en las tertulias donde "Nachi"
sigues presente MAESTRO.
Ya sabes que se te ha echado de menos
en este tiempo, pero de manera especial ahora que vuelve
la Feria de Salamanca, la segunda sin ti. Ya están
los carteles en la calle desde hace dos semanas y no veas
la desilusión de la afición. Festejos insulsos,
toreros que nadie quiere ver y las mismas ganaderías
de siempre.
Tu "amigo" José Antonio
Chopera, que no fue capaz de hacer que el año pasado
se te guardara un minuto de silencio, y sus socios, cada
año le dan un capotazo por alto a nuestra Feria
para enterrar más la media en todo lo alto que
tiene desde hace años. Se empeñan en decir
que "Salamanca no es torista" y que " Jesulín
y "El Cordobés" llevan gente a otras
plazas".
Salamanca puede que no sea torista, pero
sabe de sobra lo que es un toro bravo y muchos de estos
no saltan en La Glorieta, y es bastante probable que con
una corrida que ellos dicen "torista", la afición
llenaría más la plaza que los dos toreros
que dicen que llaman a la gente.
Poco a poco la Feria en honor a la Virgen
de La Vega se va muriendo, y ahora que no estás
tú nadie denuncia nada. Cuantas veces te oí
esto se muere, y muchos decían que llevabas tiempo
diciéndolo, que era una invención tuya,
pero nadie hacía nada, todo seguía igual
y ahora estamos como estamos, la verdadera afición
de verdad se pierde, mejor dicho nos la quitan.
Un año sin usted maestro, y vamos
a menos. Nos queda lo que nos enseñaste, nos queda
tu extraordinario libro "Viaje a los toros del Sol",
esa nostalgia de la verdadera fiesta, los toreros de siempre
y los ganaderos románticos, que de eso ya no queda
casi nada.
Una obra GRANDE, que es tu segundo apellido,
como Grande fuiste en la critica taurina aunque les duela
a muchos, y Grande seguirás siendo entre todos
los que te queremos, MAESTRO.
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