No sé por donde empezar. Otra plaza vetado. Cachis la mar, otra que no me dejan ver el reconocimiento. Pero claro algo tienen que esconder.
Lo mejor será empezar por el principio. Cuando conocí el cartel que tenían pensado este año para Tolosa se me cayó el alma a los pies, circo puro y duro, la fiesta del tomate en su más puro cachondeo.
Miguel intentó convencerme para que siguiera, como no lo consiguió, porque uno sabe muy bien de que va esto y no se puede contemporizar con el taurineo, se ofreció él para presidirla. Mis temores eran muchos, pero cada uno es mayorcito para decidir por si mismo, yo no podía impedírselo, aun a sabiendas de la encerrona en la que lo iban a meter.
Aun así, me ofrecí para ayudarlo en todo aquello que necesitara. Quedamos en que fuera al primer reconocimiento de los toros y así lo he hecho. Tengo que decir que he puesto mi coche, mi tiempo y encima mi dinero, pues he tenido que pagar a una persona para que se quedara en el bar. Todo lo he dado siempre por bien empleado con tal de echar una mano, no solo en este caso sino en los años que he presidido tanto en Tolosa como en Lumbrales.
A las nueve y media de la mañana estábamos en la puerta de la plaza. Nos reciben Salva y Antonio Picamills el cual me comunica que no puedo entrar en la plaza. Le digo que eso lo tiene que decidir el presidente, a lo que me contesta que ya había llamado al Ayuntamiento para que viniera el representante del Alcalde. Lo recibe con mi articulo Tolosa se suma a la fiesta-circo del tomate. Lo cual podéis imaginaros que me llena de orgullo. Está claro que el chofre se lee.
Hablan los tres Picamills, Machimbarrena y el Técnico del Ayuntamiento y me comunican que siguen sin dejarme pasar. Para no liar más la manta y dado que los que tenían que haberse puesto en su puesto, eran el representante del Ayuntamiento y Miguel, les comunico que por mi no se preocupen, que hicieran lo que tenían que hacer.
Tratándose de la corrida que se trataba, miedo me estaba dando lo que tendrían en el camión y mucho más miedo lo que podía hacer Miguel. Una vez más mis temores se han confirmado.
Una corrida impresentable, que da más pena que miedo. Se podían haber tapado un poco más, me refiero a los taurinillos. En palabras de todo el mundo ni en las de rejones se han visto menos pitones. Ahora me explico el porqué no me han dejado estar presente. Por un lado para no ver los “pobritos” animales y por otro para que no tuviéramos las fotos de ellos, ¡con lo guapos que están!
Solo me pesa una cosa, lo que todavía le queda por tragar a Miguel, pero de esto no quiero comentar nada para que no sienta más presión. Solo le deseo que mis temores, que el domingo sea un escándalo, no se confirmen.
Bueno pues una medalla más que me cuelga el taurineo y ya son unas cuantas, cosa que no me merezco. Tengo ya más que el Ponce.
Todavía quedan aficionados que siguen sin querer ver en las manos en las que está la fiesta, como verán no pongo nombres de la empresa, porque no me da la gana, todas son iguales, todas están tirando de la teta de la misma manera y para que vean que esto no es un hecho aislado, esto es lo que nos pasa siempre por decir la verdad y mantener nuestra independencia, vetos y menosprecios, por parte de quien tiene los destinos de encarrilar esto.
Lo hemos visto en Sevilla, en Madrid, lo vemos en Barcelona, el empresariado taurino es el que tiene la responsabilidad de terminar con esto y es al revés, es el participe de estas seudo corridas, con seudo toros y seudo torerillos, con duende, a pies juntos, entre pitones y demás zarandajas.
El empresario taurino podría acabar con todo esto en una temporada. Pero solo les interesa la taquilla y el dinero que esta les aporta. Los toros la fiesta, les importa un pimiento. Es el único gremio empresarial que pasan olímpicamente del producto.
Hasta que no nos demos cuenta de que no podemos colaborar con la fiesta-circo y todos sus integrantes, esto irá de mal en peor. Y cuando digo que no debemos colaborar con la fiesta circo, lo digo también por esos aficionados que se pasan el día jaleando toreros, ganaderos y a toda la trup.
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