|
Se sigue día tras día, con dos temas que uno ya creía superado, parece ser que no, que todavía tendremos que aguantar todo el año el coñazo bien organizado a través del Marketing, del regreso de José Tomás. Los mismos que han hundido Barcelona quieren vender la moto de que la van a recuperar, a la vista de la última tarde está, estos no levantan Barcelona aunque se pase el místico toreando todas las tardes del año. Barcelona lo diremos una vez más la han hundido los Taurinos empresarios con sus carteles, los Taurinos ganaderos con sus ganaderías de toros inválidos y desmochados y los Taurinos destoreadores con sus engaños y una vez que pase el místico ¿que? ¿Que pasa con Barcelona? ¿ya está? ¿ya se va a seguir llenando la monumental solo para recordar que por allí anduvo el místico? en fin de cachondeo. El otro tema es de su más aventajado alumno el extremeño Talavante.
Antes de seguir decir que no tengo entradas para Barcelona y ni puta falta que me hacen, hace mucho tiempo ya que los acontecimientos sociales los he dejado de lado. Me iré muy a gusto con ese dinero a ver cualquier otra corrida, donde toreros lidien toros bravos o mansos, pero toros. Por otro lado no penséis que, aunque Iñaki haya escrito su artículo, este no va por él, ni mucho menos, va por todos y son muchos, los que han picado en el anzuelo de la predisposición. Pero esta predisposición no la criticarán los “críticos taurinos”.
En una cosa estoy de acuerdo con los seguidores de uno y de otro, suponiendo que no sean los mismos, que por lógica lo serán. Como resulta que la fiesta-circo, no tiene ningún aliciente, como está tan prostituida, como está tan falta de verdaderos toreros y mucho más, está a falta de figuras, cualquier cosa que hagan los imitadores del tramposo Manolete nos emociona.
Ahora bien, nos emociona, de la misma manera que se emocionan los seguidores de la
fiesta-circo, con mis respetos para el Circo. Nos ponemos a justificar las orejas de la misma manera que justifican los del clavel, la puerta grande del año pasado del Jiménez, o la de otro encimista joven, que se pone al hilo del pitón del toro moribundo, como es el Castella, que no salió por la puerta grande de Madrid, porque no fue capaz de matar bien al moribundo.
Nos emocionamos con los tancredos, eso si, parece que es más de aficionados, como los festivaleros ante el circo del Cordobés, o del Ordeño, o del de Sabadell, o de etc. Si justificamos unas emociones, deberíamos de estar de acuerdo con la emociones de otros o de otras. Todo es emoción. Y además ninguna es toreo. Pero claro, la predisposición hoy en día es lo que prima en las plazas, voy a ver a fulanito, o voy a ver tal corrida, luego ya justificaremos el no toreo o la bueyada.
Y digo que no es toreo, porque uno que ha bebido de las fuentes de Domingo Ortega y del Maestro Alfonso y por ello me he atrevido a poner nuevamente en circulación el excelente articulo: Guía para jóvenes aficionados. y la conferencia del Maestro Ortega podéis leerla también en estas páginas. Como decía, ninguno es toreo por más que nos emocione. Unos saltan a la rana al toro y a lo que haga falta. Otros hacen el Tancredo como palos. Me da exactamente igual unos que otros. Ninguno torea. De todas formas mejor que yo lo explican los Mestros cada uno en su forma y a ellos me remito.
He leído de casi todo y de muy buenos aficionados. He leído cosas como que el montaje de Marketing de místico es bueno para la fiesta. O cosas como que el Talavante, uno de los méritos es haber toreado en las tablas, cuando todos sabemos que torear un toro donde el toro quiere, es un recurso de cara ala galería, pero nunca un mérito. O que el toro del Puerto de San Lorenzo, era un manso, cuando estamos artos de leerle al Maestro hablar de los mulos de Atanasio y eso es lo que fue, y estamos artos de criticar a Ponce por lidiar tarde tras tarde esos mulos o parecidos. No es que fuera manso, que también, es un mulo del encaste Atanasio y estos mulos, se comportan exactamente igual que se comportó el que lidió Talavante. Avantos de salida, rehuyendo el caballo y los engaños, complicado en banderillas, pero ideal para la muleta de quien sepa darle cuatro matazos o cuatro trallazos.
Por otro lado, están ahí los vídeos, Talavante estuvo ventajista, desconfiado, fuera de cacho y metiendo un trallazo a mitad de cada pase, que clamaba al cielo y con el agravante, independientemente de las condiciones del toro en los primeros tercios, que en el último si lo coge otro, le arma un taco de los de no olvidar, viniéndose de largo, humillando, con recorrido, en fin de cortijo. Pero bueno, esto parece ser que es un mal menor, por lo menos en Madrid, que como decía el Maestro, ha perdido el norte, no ahora, hace mucho tiempo. Lo explica tambien muy bien, nuestro amigo Vicente. Esto nos lleva a reflexionar y la reflexión nos lleva a no diferenciarnos absolutamente en nada a los de la fiesta-circo, al final uno por decir estas cosas, va ha tener que ponerse a mandar e-meil a los amigos pidiendo disculpas por fastidiarles la emoción, pero ¿y la Fiesta que? Pues eso que le den por el culo. Y que conste que me gusta que salgan contentos los aficionados y más me alegro que se emocionen, pero de ahí a justificar su emoción por no torear, me parece una pasada.
Triste panorama cuando queremos atacar al circo y los aficionados nos comportamos como ellos. De todas formas, viva la emoción y si vuelve Pinito del Oro mejor que mejor, a mí me encantaba cuando se ponía en el trapecio con la silla, además sin red.
Un saludo para todos y me alegro de que Talavante y el místico, a muchos les hagan felices, es de lo que se trata, pero a otros no, nos hagáis comulgar con ruedas de molino. A mi me hace feliz un tío delante de un toro bravo y que sea capaz de torearlo o en su defecto lidiarlo. Ya me conocéis, no tengo ni idea de esto, (como dicen los taurinos y sus lameculos) y encima soy un taliban (estudiante, todos los días aprendo algo) y un intransigente (con la fiesta-circo desde luego)
|