Hasta siempre maestro y amigo.


Bueno Alfonso. Muchas cosas han pasado desde la última vez que nos vimos. Tu estabas en la cama del hospital acompañado de tu hermano, ninguno de los dos te han dejado ni un momento, han estado pendientes de ti, cuidándote como se cuida lo mas querido, como no podía ser menos, al igual que tus hijos.

Me preguntaste por el indulto de San Sebastián y como tu muy bien decías esta plaza está perdida. Te conté el triunfalismo con un toro noble pero no bravo, porque no lo pudimos ver. Entre susurros, debido a tu cansancio me volviste a decir que Victorino ya no cría victorinos, los ha domesticado, se han echado en brazos de lo comercial, pronto se le podrá dar de comer con la ramita como a los borreguillos del zapatillero, que nos contabas hace poco en un articulo.

Después de haberte informado, me mandaste para Lumbrales para que no me perdiera la corrida, aunque la verdad era que estabas cansado y te querías dormir un poco, yo accedí porque el miércoles quedamos en que yo me subiría para estar todo el día contigo, para hacerte un poco de compañía.

Que puta es la vida, no he vuelto a verte, si lo llego a saber le dan por el culo a los toros de Lumbrales. Te juro que hubiera estado mucho más tiempo contigo. De todas formas yo no te fallé, a las 11 de la maña del miércoles estaba en la habitación 534 del Hospital Clínico, unas enfermeras estaban haciendo la cama que habías terminado de dejar porque te habían mandado a casa.

Llamé a tu móvil y se puso tu hija. Juan Antonio, me dijo, está bien pero descansando, con lo cual no fui a verte, era más importante que descansaras. Pensaba que era lo mejor para ti. Estuve un rato con la cuadrilla, Nachi, Jose Angel, Miguel ya sabes como son, nos tratan de la leche. Gente buena de verdad. Como me imaginaba que desearías descansar, me bajé para Lumbrales. Volví el Sábado con la esperanza de poder estar otro rato, pero ya sabes, estabas acompañado por tu ojito derecho, tu querida Rosa.

Como no era cuestión de molestarte mientras veías la corrida de Victorino por la tele, estuvimos toda la tarde a la espera que viniera Rosa. Tengo que decirte que para las ocho o las nueve, ya me estaba dando mala espina que Rosa no bajara de tu casa. Estuviste viendo la mierda de corrida y el destoreo de los tres diestros, incluido el torerin de moda que va cortando orejitas por aquello de Madrid. Fíjate que el último articulo que escribiste también era hablando de la vulgaridad de El Cid y la última corrida que has visto desde aquí también era del figurín de moda, aunque quien sabe, a lo mejor a estas alturas ya le ha quitado el puesto
el destoreador Padilla.

A las diez me llama Paquito que si sé algo de ti, que le había llegado la noticia que te habías ido. Llamo a tu casa y me lo confirman tus hijas. Joder que putada, nos habías dejado, no le dio ni tiempo a Rosa a llegar a donde la habías mandado, para hacerte un madao.

Bueno que quieres que te diga, ahora estarás con esa gente a la que admiraste y la que te admiró, no aquí ente la mentira y la mierda. Enseguida nos pusimos en contacto con los
amigos para darles la triste noticia.

La verdad Alfonso, nos has dejado jodidos, pero no te preocupes ya sabes que tomamos el relevo e intentaremos dejar el pabellón alto, somos bravos como tu y no nos vamos a ir a tablas. No nos riñas mucho desde allí arriba si nunca llegamos a escribir ni una décima parte de lo bien que lo hacías tu. Pero se nos va ha entender, no te preocupes. Disfruta ahora de Domingo Ortega, Joselito, Belmonte, Rafael, Ordóñez, bueno de todos esos a los que admirabas y que tantas veces nos diste lecciones con sus faenas.

Ni que decirte de los ganaderos, sería demasiado extenso el citar a todos. Me gustaría oírte los parlaos que te vas ha pegar con Arranz, con Pablo Romero, con Galache, con Alipio, bueno eso, que disfrutes amigo que te lo mereces y diles que de lo que ellos dejaron no existe ni la sombra, que tontería, con lo bueno que eres contando las cosas, los pondrás al corriente mejor que nadie.

En el entierro ha estado todo el mundo y te tributamos una gran ovación, con más sentimiento que aquellas que te dieron en Madrid cuando te sacaron por la puerta grande. Al funeral en Salamanca también ha estado la plaza llena, bueno perdón la Iglesia.

Te cuento todo esto porque nada más llegar ahí, te estarían esperando la gente buena, que dio gloria a esta fiesta, que otros ahora están echando por los suelos, y no habrás tenido tiempo de echar un vistazo por aquí abajo. Pero insisto, de lo de aquí ya te iremos informado, échale de vez en cuando un vistazo al elchofre.com porque por ahí habrá gente que se conecte también a Internet.

De los personajes de la plumilla te contaré que se han portado como esperábamos algunos bastardos y que no te será difícil saber quienes son, bueno pues todos, más una maricona depresiva por esconder su condición entre otras cosas, de un portal taurino, un imberbe recién llegado a esto que ya empieza a lamer culos. Yo lo tenia confundido, pensaba que era un hombre, pero a parte de maricona depresiva, nos ha salido bastardo. Y tu sabes que lo que nos jode no es que sean homosexuales, si no mariconas de mierda. En fin que te voy a contar a ti, si has tenido que aguantar a muchos de estas mierdas durante tu vida.

También en plan bastardo la Lirio y un lameculos, periodista que fue torerillo de nada, creo que en un coloquio te puso de vuelta y media, claro que en plan cobarde ya que ahora no te puedes defender. Ni que decirte del chiquito pablito, en Bilbao ha movido los hilos junto con el del hotel, que no voy a nombrar para no darle publicidad, pero que tu sabes muy bien de quien te hablo. Ese hotel que no hace más por la fiesta que babosear ante el taurineo.

Han estado enormes Paquito Cañamero, Perelétegui, bueno prácticamente todos los de el Adelanto y luego han estado bien Juan Miguel Núñez y sobre todo Leopoldo Sánchez Gil. También han estado dignos tanto Molés como Pedro Javier Cáceres. No es un repaso uno por uno, porque ya sabes que los amigos los que te trataron de verdad, todos sin excepción han estado muy bien y no te digo nada de José Mari Cerezo todo un tío, como se ha portado, pendiente de todo.

Bueno no sé que más contarte, ya sabes que este año dice la gente que la feria no será la misma sin tus coloquios, pero estaremos contentos porque estarás por ahí disfrutando de la fiesta autentica.

Alfonso, que nada, que como vamos a seguir charlando ya estaremos, porque nunca ya, nos vamos a dejar, lo más que puede pasar es que nos volvamos a juntar algún día, mientras tanto, nos comunicaremos por estas páginas o por otras parecidas.Ya no tendré que estar pendiente del fax para teclearte los articulos para publicarlos en Internet. Ya me jode.

Un abrazo amigo.


  

Archivo de Artículos