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Nueve corridas de toros y una novillada.
Dicen que San Isidro da pero quita poco
en estos tiempos que corren. Estoy totalmente de acuerdo
con esta afirmación y una vez más este año
lo vamos a ver.
Después de haberse celebrado
ya nueve corridas de toros y una novillada, el balance
es pobre, muy pobre diría yo. Solo algún
torero ya consagrado ha triunfado, de los nuevos, nada
de nada y los destoreadores que ya han hecho el paseíllo
se ha visto una vez más eso, que destorean.
En cuanto a los toros, todas las tardes
o casi todas, por encima de los toreros incluidos esos
novilleros que dicen que quieren serlo, pero que a la
hora de la verdad, lo único que quieren es ponerse
en dinero y trincar como sus mayores.
Dicen que la tarde de los toros
de la fábrica de Alcurrucen, fue una gran tarde
de toros......... que se lo pregunten a Eduardo Gallo,
y que los dos espadas restantes bordaron el toreo, pues
bueno, pues vale, pues eso. 
Antes de seguir quiero hacer una
declaración: ese no es mi toreo, con carretones
mi toreo, el que tengo en la cabeza y el que me hace vibrar
en el asiento, bien sea en una grada o en la butaca de
mi casa, es el de parar, templar y mandar, el de fuera
a dentro, el de arriba a bajo, el de cargar la suerte
ante un toro, no ante un carretón. Casi ninguna
de estas cosas se dieron la famosa tarde del Miércoles
18 de marzo, ni por Rincón ni por el Cid, los carretones
de Alcurrucen pedian algo más.
Fueron faenas de bella estampa, del clavel,
de salir el publico de la plaza contento, pero ni mucho
menos de triunfo de puerta grande. Como así sucedió
ya que la de Rincón fue por una oreja en cada carretón.
Ese toreo puede valer para toros encastados bravos y o
complicados. Pero ante un carretón hay que echar
la pata adelante, llevarlos toreados y rematar atrás
y en Madrid debería valorarse el buen toreo. Ya
sé que todos los plumillas iban a reventar esa
tarde con triunfalismos por lo mal que estaba yendo la
fiesta, pero lo que me extraña sobremanera es que
también buenos aficionados hayan caído en
la trampa. No digo que no fueran faenas de oreja pero
no de lo que se está diciendo y emcumbrando. Que
poco necesitamos los aficionados para estar contentos
cuando las cosas van mal. Resulta que en una sola tarde
hemos vista en un mismo torero a Antoñete, Ordoñez
El Viti Paula Camino Bienvenida Joselito y Belmonte, por
aquello de colocación, temple, profundidad y no
sé cuantas cosas más, nada más lejos
de la realidad, hemos visto el toreo actual, Toros carretones
con dos toreros con oficio y punto.
A los aprendices a destoreadores,
si ha servido Madrid para que todo el mundo vea que ninguno
es capaz de reventar una tarde y mucho menos de torear,
Vega, Manzanares, Gallo, Jiménez, etc. No han sido
capaces ni tan siquiera de demostrar que son toreros.
Son como los de arriba, mediáticos y producto del
márketing, que desde hace unos años se ha
adueñado de la fiesta. Dicen que algunos han tenido
detalles, joder.... solo hacia falta que no hubieran tenido
ni eso. Los detalles van ha servirles, para que durante
el resto del año vayan de plaza en plaza destoreando
y cortando orejitas de tercera.
Claro que tienen el espejo en los de arriba
y en la puerta grande de Rincón.
San Isidro da, es verdad, pero quitar
no quitará nada absolutamente nada. Dará
a Rincón algo más de dinero esta temporada
y algún contrato para poder seguir criando borreguitos
como los que toreó, a los jóvenes destoreadores
dará razones para seguir por ese camino, pero no
les quitará absolutamente nada, el tinglado está
bien montado y ya tienen hechos los ochenta noventa o
cien contratos, al final del año veremos las estadísticas
de los toricantanos y los figurillas.
Al tiempo.
Las fotos que ilustran este reportaje por supuesto
no las hemos hecho nosotros las hemos recogido de varios
medios, para que no digan que las hemos seleccionado han
sido publicadas en varios medios.
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