|
Querido Alfonso:
Poco te puedo contar de este año
salvo que te echamos mucho en falta y te necesitamos más
que nunca.
Me imagino que allá donde estés
no te resistirás y seguirás igual de galán
que siempre. No habrá momento en el que no eches
piropo alguno o le sueltes alguna galantería a
cualquier belleza que se te cruce.
Yo se que ni los años ni las circunstancias
te habrán cambiado. Te seguirás luciendo
en tus coloquios, de partirás con los grandes maestros
en torno a una mesa y tentarás casi a diario con
esos zahones eternos que son un símbolo de tu vida:
escribir y torear.
Salamanca, igual que siempre, o quizá
más bella, vete a ver, ahora con el eterno empeño
de tener un torero. Lo de la competencia entre Gallo y
Capea no ha durado ni un combate, a poco el Gallo le da
mil vueltas a Capea...y eso que tampoco está para
cohetes (si vieras el lote que se dejó escapar
el otro día en la de Zalduendo de Bilbao...).
A tu amigo José Antonio, Choperita,
digo, no le ha salido bien el invento de Madrid. Y ya
lo dijiste tu en cierta ocasión. No fallas una.
La verdad es que lo de Madrid no se por donde va a salir....
Por lo demás, ya sabes, nosotros
a lo nuestro, a disfrutar cuando se puede, que tampoco
nos dejan disfrutar todo lo que quisiéramos y a
seguir defendiendo la fiesta en la que creemos.
Es curioso, te habrás dado cuenta
que a pesar de que tu "vagancia" no te deja
escribir para el chofre tus artículos siguen brillando
en todo lo alto y no hay quien no te eche un olé
cada vez que lee tus antiguas colaboraciones.
Sigues siendo un maestro.
El caso es que esto del toro está
muy malito. Parece que siempre estamos con la misma matraca
pero es más cierto que el aurora boreal.
No hay toreros Alfonso. El toreo se acabo
hace años, ahora se fabrican chavales que actúan
de forma mecánica cuando salen al ruedo. La torería
está en peligro de extinción. Te lo digo
de verdad.
Lo peor de todo es que la cabaña
brava tampoco está para tocar la campana garbancera.
¡Qué te voy a contar yo que tu no sepas!
Por cierto el otro día en Bilbao
nos estuvimos acordando de ti. De algunos artículos
tuyos. Charlamos largo y tendido entre aficionados sobre
tu persona, sobre lo que has significado en esto y sobre
la necesidad de tener a alguien como tú para poder
abrir la página de un periódico y poder
leer de toros a la vez que se aprende.
Pero sobre todo, nos dimos cuenta de que
a pesar de que hace tan solo un año que no te vemos
te echamos mucho de menos.
Un abrazo querido amigo.
|