Esta tarde he visto como Nicolás Fraile pasaba un mal rato. Le he visto levantarse, discutir y taparse la cara. Seguro que no esperaba que sus toros salieran tan flojos y sosos. Los astados de Valdefresno han estado desigualmente presentados, con un par de toros que bajaban mucho y algunos pobres de cabeza. El quinto bis ha sido un buen toro, se ha salvado de la sosería y falta de casta que han tenido sus hermanos.
Abría el cartel un torero al que se esperaba con ganas en Salamanca, El Cid. Pero parece que hoy Jesús Manuel se ha quedado en casa. Muy poco ambicioso, aunque tampoco su lote ha sido para tirar cohetes. Su primero ha sido muy flojo, se le ha cuidado desde el principio pero en la muleta ha cantado enseguida su falta de fuerza y casta. Después de algunos buenos muletazos con la derecha en medio de una faena muy irregular El Cid cogió la izquierda, su “mano”, y se vio que no era su tarde. Ni la suya ni la del toro. En el cuarto no ha podido hacer mucho porque el astado no podía con su alma. Desde el inicio con las manos por delante, debió volver a los corrales pero el presidente decidió dejarlo en el ruedo. Un error en una tarde en la que la presidencia ha estado mucho más seria que otras tardes. Porque acertó al devolver al quinto que estaba medio descordado, atinó al no conceder la segunda oreja a El Fandi en el sobrero y fue justo no dando oreja a Perera en el último.
De El Fandi hay poco que decir que no se sepa ya. Todo saltos y rapidez. No sólo en el tercio de banderillas. A su primer oponente no lo ha visto, y después de cuatro minutos probando como meterle mano ha ido a por la espada después de escuchar algunos los pitos de parte del público que estaba impaciente. No escuchó ni un pito después del arrastre del toro al que si se le silbó. Pienso que equivocadamente porque fue masacrado vilmente en varas. El primer toro de la feria que sangra por las dos paletas.
En el quinto bis ha sido muy inteligente. Enseguida ha brindado dos de sus pares de banderillas a los tendidos 2 y 3, que han respondido muy efusivamente, y en cuanto ha empezado la faena de muleta se ha colocado en esos terrenos. Necesitaba apoyo. El toro era de una calidad tremenda, y el único que ha tenido un fondo de transmisión y casta. Ha puesto el toro mucho más que el torero en esa faena. Trasteo aburrido y monótono con pases de pecho continuos y derechazos a discreción. El Fandi fiel a su estilo. El público de La Glorieta pitando porque se le da un aviso. Se le obsequió con una oreja con fuerte petición de la segunda después de una estocada desprendida y algo tendida.
Entró Miguel Ángel Perera por el camino de la sustitución en esta Feria. Sustituto de Castella, el extremeño me ha sorprendido. Y para bien. Aunque ha cometido el mismo error en las dos faenas: se ha alargado demasiado y los trasteos han ido a menos una forma lamentable. Se ha pasado en los dos. En el tercero ha estado muy sobrio al principio del muleteo. Le da dado derechazos poderosos y largos. Tras tres tandas con la bamba de la muleta rematadas atrás ha cogido la mano izquierda y ha estropeado todo. Desarmes y enganchones han deslucido lo que parecía una faena de altura. Aún así la oreja ha caído tras un pinchazo, un aviso y una estocada caidita.
Muy parecida ha sido su faena al sexto, al más en tipo de Atanasio de todos. De comportamiento manso, se ha empeñado en realizar el trasteo en los medios cuando el toro pedía los chiqueros una y otra vez. Ha empezado con firmeza y temple, pero otra vez la faena ha ido a menos. Y posiblemente haya sido por no torear donde pedía el toro. Al final el astado se lió a volver ancas en cada intento de pase y la cosa se quedó en agua de borrajas, aunque la gente pidió la oreja después de ver como pinchaba otra vez, recibía otro aviso y la estocada que le propinó asomaba por el bracillo. Bien el presidente Tello. Un poco más de seriedad que ayer si que se ha visto en el palco.
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