Por Eneko
Salieron para hacerles el toreo por lo menos cuatro toros en dos tardes. Cuatro toros para formarles un lío monumental, y no quisieron, o no pudieron.
Enviaron una corrida de Torrealta excelentemente presentada, muy en tipo, con remate, muy bien hecha. No sacaron el poder y la pujanza a la que nos tenía acostumbrados otros años, mas, salieron dos toros, cuarto y quinto, que, a pesar de no desarrollar una buena pelea en varas, se vinieron arriba y rompieron en nobles en la muleta.
Faenas largas pero sin contenido de Castella y Talavante, que, puso en evidencia que no es merecedor de los elogios que se le atribuyen.
Decepcionó su presentación en Bilbao, mas si cabe, al dejarse ir un sexto al que, precisamente había que darle su tiempo y su distancia. Obviado esto, Talavante optó por meterse equivocadamente entre pitones.
Al finalizar el festejo adujo que el público no le entendió.. ver para creer.
El Fandi, más allá del numerito de banderillas, poco más demostró. Corto repertorio. Sopor.
La de Torrealta, aunque sin pujanza, tuvo cosas interesantes en el último tercio de la lidia, aunque, a decir verdad, echamos en falta el comportamiento encastado y bravo de años anteriores. Otra vez será.
De la de Jandilla algo parecido se puede decir pues la corrida estuvo muy bien presentada, con un comportamiento desigual y con dos toros, segundo y sexto, dignos para triunfo.
Floja en general, la corrida de Jandilla estuvo por debajo de las expectativas, aunque en la mayoría de los casos se vino arriba en la muleta. Segundo y sexto fueron claros exponentes de ello.
El Juli decepcionó ante el gazapón cuarto con el que no pudo. Un torero de esa categoría y poder no puede dejarse escapar un toro de estas características. Pudo ser de triunfo..pero se fue.
El segundo fue toro de nota, embistió con clase al caballo, tuvo recorrido, fue pronto y noble. Lástima que no tuviera un oponente que supiera sacarle más partido. La oreja cortada por Juan Bautista sabe a poco, estuvo por debajo.
El sexto, toro blando pero noble, se vino arriba en el tercio de muleta. Gallo, a pesar de estar más asentado que en anteriores ocasiones, tiró líneas, estuvo fuera de cacho y cortó una oreja ante un toro que mereció mucho más que ventajas y trampas. Una pena.
Como pena fue que el quinto se lastimara porque quizá estaríamos habando de otro toro de triunfo, aunque visto lo visto parece que este año los coletudos no están por la labor.....
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