2ª BILBAO: DOS BUENOS, TRES MALOS.

por Eneko.

Segunda de feria primera de a pié de las Corridas Generales. Seis toros de La Quinta, bien presentados, en tipo Buendía, aunque alguno algo más asaltillado. De juego desigual pero interesantes todos, excelente primero, buen cuarto.

Hubo dos buenos y tres malos. Los dos buenos fueron los toros lidiados en primer y cuarto lugar, toros que cayeron en desgracia de Juan José Padilla, horror terror. Los tres malos fueron los matadores que nos dieron una lección de tedio y desacierto durante todo el festejo.

Quizá no sería justo si no apuntara la voluntad de Antonio Barrera que se fajó con más voluntad que acierto ante un lote soso y descastado. Algo parecido le sucedió a Salvador Cortés, que a pesar de tener mejores mimbres delante solo pudo ofrecernos un churro como cesto. Basto, ventajista, siempre fuera de cacho y abusando del pico puso en evidencia su falta de finura y el poco acierto a la hora de ver a sus toros. Mal.

Peor, mucho peor a pesar de cortar una oreja en cada uno de su lote estuvo el ínclito Padilla. Año tras año nos toca padecer un repertorio de brusquedades y trallazos, un cúmulo de detalles grotescos más propios de torero cómico quede otra cosa.

Tuvo la magnífica suerte de que le tocara un lote digno de triunfo gordo pues, tanto primero como cuarto, se dejaron el picantito propio de os toros de la estirpe para desarrollar un fondo de bravura dulce y noble. A destacar el primero, apretó de forma extraordinaria en el primer puyazo, metiendo los riñones, y que rompió en la muleta con un recorrido excepcional, viniéndose de largo y metiendo la cara humillada como pocos. Pues ni por esas. Un noble toro, quizá demasiado dulce, con el que nada hizo el jerezano.

Al cuarto a penas se le castigó en dos picotazos justitos. En la muleta desarrolló también un buen fondo de nobleza que de nada nos sirvió ante un torero que nada nos tiene que ofrecer.

En definitiva, una corrida noble, quizá excesivamente dulce, en la que echamos en falta un punto más de casta, de picante, y en la que a pesar de los pesares no vimos ni un solo detalle ante dos toros de triunfo, dulces como el caramelo. Si con un toro como el primero no rompe un torero...¿Qué quieren tener delante?.

 

 

 

 

Archivo de Noticias