8ª Semana Grande. Estos no son victorinos, que me los han cambiado.

 

Con menos de media plaza se han lidiado toros de Victorino, mal presentados por grandes, mansos, descastados, sin cumplir en el caballo. Complicados el primero y el cuarto, parados y midiendo el segundo y el tercero, bodegueros en la muleta quinto y sexto. López Chaves silencio y silencio tras aviso. Fernando cruz vuelta y ovación tras aviso. Luís Bolívar, silencio y oreja.

Algo grave están haciendo en las Tiesas. Estos en nada se parecen a los victorinos.  Toros con 615 kilos de peso el primero el segundo con 575 k, el tercero 585, el cuarto 580, el quito y el sexto más en tipo con 535 y 555 respectivamente. La primera cuestión, ¿estamos seleccionando grandes para que se muevan menos? Segunda cuestión los toros mansos de Victorino siempre han sacado su punto de genio o de casta había que hacerles las cosas muy bien. Bueno pues en esto momentos miden pero se paran, en ningún momento desarrollan sentido, y mucho menos son zapatillero como las anteriores alimañas. Tercera cuestión un toro de Victorino nunca había llegado a la muleta como los carretones bodegueros. Eso que dicen, sirvieron.

En estos momentos ni tan siquiera se emplean en el caballo. Cierto que ha habido dos derribos pero por levantar el caballo con un pitón y dejándose pegar todos. También echando las manos por delante cual borregos sin fuerza y defendiéndose, pero una defensa, como decía anteriormente sin peligro, descastada. Parados, claro que con esos kilos es normal que ni se meneen. Más parecían mulos de Atanasio por lo grandes y sosos, que toros de saltillo-santa coloma.

Con estos mimbres los toreros hicieron lo que sabían o podían. López Chaves, como en más de una ocasión hemos comentado, no se acopla a estos toros. De acuerdo que le ha tocado el peor lote, el más parado y el que menos se ha movido, pero también eso tiene su lidia. Si no puedes torear, si se puede lidiar. Ni una cosa ni la otra ha hecho.

Al que hemos visto bien, en momentos muy bien, ha sido a Fernando Cruz, en su primero, complicado, no se ha acoplado a las cualidades del toro, bueno mejor dicho a los defectos. Era un toro que cuando le quitabas la muleta se paraba le costaba envestir, por lo cual había que dejársela puesta para poder ligar el siguiente muletazo. No lo hizo Fernando y la faena no congio vuelo. Eso si, al quitarle la muleta de la cara, daba la sensación de peligro, porque media, el torero aguantó. Media en el rincón acabó con el toro. Vuelta.

Donde estuvo muy bien el madrileño fue con el quinto. Buenos naturales y derechazos en una faena con peso. Al final se equivocó echándose la muleta a la derecha, cuando el pitón bueno era el izquierdo, ahí se enfrió un poco la cosa. Pero cuando cogió la espada de verdad, volvio a instrumentar unos naturales de mucho peso. Tristemente el matador no cumplió con su función y se lió a pinchar al toro, haciéndolo de verdad, entrando a matar por derecho, pero la espada no entraba, hasta cuatro pinchazos y una media delantera. Perdió el posible trofeo e incluso algunos descerebrados le impidieron dar una merecidísima vuelta al ruedo por su faena.

Después de ver a Fernando Cruz, difícil entender el toreo de Luís Bolívar, muy voluntarios pero poco toreo. Cierto que el soso y parado tercero no se lo puso fácil, pero en el sexto, que fue un gran toro bodeguero, con la muleta no estuvo a la altura. Muchas ventajas para tan poca complicación. Muchos enganchones. Mató de estocada y le fue pedida la oreja.

En definitiva, una tarde de Victorino pero sin victorinos. Sabemos que los taurinillos le tiene ganas al ganadero y están frotándose la manos de contentos, de hecho poquitos escribidores de los que han ocupado asientos en Illumbe, quedaban hoy en los tendidos. Todos a seguir desinformado a Bilbao. Es una pena que ni en los tendidos, hubiera gente, cuando solo hace tres años que se indulto un carretón, es muy significativo. Esperamos sinceramente que pongan remedio a esta situación y vuelvan hacer las cosas en las Tiesas bien. Porque de lo contrario, a no tardar mucho, será una ganadería del montón. En estos momentos ya lo es, pero tenemos la esperanza de que sea pasajero. Es lo que deseamos los aficionados. Aunque otros la den por acabada.

 

 

 

 

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