NADA CON LIMONADA

Por Miguel Machimbarrena

18 de marzo de 2007. Plaza de toros de San Sebastián. Segundo festejo del V Memorial Manolo Chopera. Un tercio de entrada. Corrida concurso de ganadería en la que se lidiaron toros de Palha (Joao Falque), Victorino Martín, Cebada Gago, Esteban Isidro, Alcurrucén y Fuente Ymbro. Juan José Padilla: silencio y vuelta protestada tras minoritaria petición. Domingo López Chaves: silencio en los dos. Antonio Barrera: silencio y una oreja.

Aunque lo más adecuado hubiese sido decir que fue un festejo en la que no hubo ni chicha ni limoná, a uno no le gusta faltar a la verdad y limonada si que hubo gracias a una gentil espectadora rubia, vecina de localidad, que provista de nevera y viendo mi cara de desesperación, y supongo que algún aspaviento involuntario, tuvo a bien ofrecerme una fría y refrescante lata de refresco de limón después de ser arrastrado el tercer toro. Por lo demás, nada de nada, unos toros que no cumplieron las expectativas en una corrida concurso y unos matadores que ni tan siquiera supieron estar por encima de sus oponentes y que vinieron a cumplir el trámite con la lección sabida del destoreo en general y de echarle luego la culpa a las condiciones del ganado. Pero, ¡ojo!, que sin haber ningún toro de nota, sí que hubo dos que llegaron a la muleta en condiciones para que sus lidiadores hubiesen podido ofrecernos algo más de lo que terminaron dando. Pero vayamos ya al desarrollo del festejo:

1º:- Gadisco, (Palha), nº 781, castaño listón chorreado en verdugo, nacido en 08/02 y con 505 kgs. de peso. Le correspondió a Padilla y fue un toro bien hecho y bien armado que remató en tablas de salida. Cuando el torero no sabe por dónde se anda, aún siendo el director de lidia de esa corrida, pasa lo que pasa. A pesar de estar acostumbrados a la incorrecta utilización del llamado burladero de la segunda suerte, que no está para estampar a los toros mientras brinda o se prepara para la faena el matador, en esta ocasión parece que no existía de forma que el toro suelto y a su libre albedrío acometió al montado antes de que este se hubiera colocado. ¡Mal empezábamos!. En la segunda entrada el de Palha hizo hilo con su matador y después se arrancó dejándose y haciendo sonar el estribo. Fue sin excesiva alegría en el tercer intento y en el cuarto se lo pensó muchísimo y salió descaradamente suelto.  Se emplazó en tablas, antes de que lo banderilleara vulgarmente su matador y llegó muy quedado, pero con nobleza, a la muleta en la que Padilla lo destoreó a base de los trapazos de rigor antes de liquidarlo de un metisaca en los bajos y otro bajonazo, doblando el manso y descastado morlaco portugués en la puerta de chiqueros. División de opiniones para el toro y silencio para el torero.

2º.- Majareta, (Victorino Martín), nº 83, negro baragado corrido, nacido en 12/01 y con 565 kgs. sobre sus espaldas. Cinqueño e inválido, escurrido de carnes, gacho y acapachado, y falto de casta, fue el primero del lote de López Chaves que tras rematar en tablas ya dio muestras de su tremenda blandura. Salió suelto del primer puyazo, caido y contrario tras haber cabeceado en el peto, hincando los pitones en la arena. Volvió a perder las manos y a salir suelto en el segundo y se arrepuchó en el tercero,  tras lo que el matador solicitó el cambio lo que provocó la protesta del respetable. Llego a la muleta con escaso recorrido, sosería y sin maldad alguna, por lo que Chaves, visto que el toro a duras penas se tenía de pie, después de intentarlo por ambos pitones y tirar las tres cartas decidió abreviar y finiquitarlo de estocada desprendida y atravesada. Hubo pitos para el Victorino y se guardó silencio para el trabajo de su lidiador. 

3º.- Juncal, (Cebada Gago), nº 132, colorado ojo de perdiz, nacido en 03/03, que pesó 485 kgs. Vareado y bien puesto de cuerna echó las manos por delante en los lances de recibo. Tan inválido como el anterior perdió las manos  en la primera acometida al del castoreño en la que empujó por un solo pitón.  Se arrancó con alegría en la segunda en la que volvió a perder las manos y salió suelto. En la tercera entrada salió despavorido al sentir el hierro pero, sin embargo, se arranco de largo en la cuarta. Volvió a rodar por el suelo en los pases de tanteo que instrumentó Antonio Barrera en su inicio de faena y llegó a la misma con un viaje cortísimo. Despegado y fuera de cacho el sevillano realizó un trasteo carente de emoción rematando con un pinchazo sin soltar y una estocada desprendida para que Juncal escuchase palmas en su arrastre y se silenciase a su lididiador.

4º.- Gorrochisto, (Esteban Isidro), nº 108, negro mulato, nacido en 02/02, que arrojó 600 kgs. en la romana. Zambombo, más basto que un bocadillo de garbanzos, atacado de kilos y correcto de cabeza. Echó de salida las manos por delante, salió distraído de los lances de recibo de Padilla, quizá por la falta de mando del jerezano, escarbó y perdió las manos. En su primer encuentro con los montados perdió las manos y salió suelto. Se hizo el remolón en el segundo envite saliendo, también, suelto, y escarbó antes de entrar por tercera vez doliéndose al sentir el palo. Solicitó su matador el cambio y lo banderilleó alborotona y bulliciosamente colocando un tercer y efectista par al violín. Comenzó de hinojos y continuó despegado con tres tandas por el pitón derecho, para con la izquierda sacar un par de tandas deslavazadas y al hilo del pitón y sacar, luego, todo el repertorio de cinco mil pases encimistas y sus correspondientes desplantes que suelen tener eco en la galería. Un toro que, a pesar de haber sido flojo en los primeros tercios y de no demostrar nada en varas, tuvo la virtud de irse arriba y que llegó a la muleta con ciertas posibilidades y que se fue sin torear. Finalizó con una estocada desprendida y hubo silencio para el  toro de los Chopera y Padilla dio una vuelta protestada tras petición minoritaria.

5º.- Heredero, (Alcurrucén), nº70, negro entrepelado bragado, nacido en 09/01 y que dio en báscula 545 kgs. Largo, ensillado, bien hecho, correctamente presentado y abanto de salida. Metió los riñones en el primer puyazo y se arrancó con alegría al segundo, aunque en éste segundo salió suelto. Se frenó en la tercera entrada queriéndose quitar el palo y fue muy remiso en la cuarta en la que terminó por arrepucharse. Bien el piquero Miguel Ángel Herrero que  toreo con el caballo, lanzó la vara y castigó en lo alto. Llegó a la muleta de Chaves embistiendo con cierta aspereza y el salmantino, desconfiado, no llegó a confiarse. Las dudas hicieron que el animal desarrollase sentido y terminase midiendo mucho al torero y tirando algún gañafón a medida de que iba perdiendo recorrido. Cierto que presentó dificultades, pero López Chaves nos defraudó porque no pudo en ningún momento y estuvo muy por debajo de lo que de él se esperaba. Lo despenó de un feo pinchazo echándose para fuera, media desprendida y atravesada y un descabello. Ovación para el astado y silencio para Chaves.  

6º.- Solterón, (Fuente Ymbro), nº 73, castaño, enmorrillado, cortito, echó las manos por delante en los primeros lances. Se arrancó al caballo sin ponerle en suerte tapándole el picador la salida. Embiste por segunda vez alegre y el del castoreño le larga un marronazo. Vuelve a entrar alegre y de lejos la tercera y la cuarta vez, empujando en ambas, dejándose pegar y metiendo los riñones aunque en la última sólo apretó por un pitón. Llegó con buen son a la muleta de Antonio Barrera que comenzó su labor en el centro del platillo con dos pases cambiados. Siguió con tres buenas series con la diestra citando en el sitio y a la distancia y ligando dejándole al toro la muleta puesta. Bajó enteros su labor con la zurda al citar fuera y con la muleta retrasada. Luego, movido, perdiendo pasos y quitándole la muleta de la cara, ejecutó otro par de series de derechazos para terminar con manoletinas y abaniqueos. Lo tumbó de una estocada desprendida y  hubo ovación para el toro y una oreja para el torero de Sevilla.

Nada, o casi nada, para lo que se espera de una corrida concurso en la que lo poco que mereció la pena fue el bote de limonada que me ofreció la chica de al lado. Lástima que para cuando quise darme cuenta, entre que anotaba y dejaba de anotar los premios concedidos por el jurado, que a excepción tal vez del concedido a Miguel Ángel Herrero, qué picó al quinto, debieron declararse desiertos, se me había perdido y no pude pedirle el teléfono. No tenía ni puñetera idea de toros, pero era simpática. Y cosas del taurineo, Manuel Soto fue premiado por su brega al cuarto y a Solterón de Fuente Ymbro se le declaró ganador del concurso. Ya se sabe, los premios hay que darlos no vayan a cabrearse los amos del cotarro.

 

 

 

 

Archivo de Noticias