4ª de abono. Una vez más Pablo Hermoso puso la emoción.

Cuarta corrida de la Semana Grande dos toros de Los Espartales para el rejoneador y cuatro del Marqués de Domecq para los de a pié. Los dos de los Espartales, mansos más parado el segundo. Los del Marques de Domecq desiguales de presentación inválidos y descastados, protestados y pitados 2º y 4º. Pablo Hermoso de Mendoza oreja y oreja. Abellán silencio y silencio. Castella silencio y silencio. Tres cuartos de plaza.

Estamos cerquita de Navarra y eso se nota a la hora de ver gente nueva en los tendidos incluso con sus botellas de vino clarete por supuesto navarro para ver al pisano. El otro día, echaron a un italiano de la plaza por meter una simple e inofensiva cámara de video. Hoy por meter botellas de buen vino clarete, nadie ha dicho nada y mira que está prohibido meter envases de vidrio en las plazas. Pues nada, era día de fiesta. Tampoco vale la excusa de que nadie se ha enterado, porque estaban al lado nuestro y ya se sabe que en la plaza se ve todo, sobre todo determinadas zonas.

Bueno a lo que íbamos y a lo que hemos ido a la plaza. A ver una vez más a Pablo y sus caballos toreros y es que a diferencia de lo del domingo, hoy hemos visto torear a caballo, sobre todo en el primer toro del navarro. Sigue siendo una pena no poder verlo con otros rejoneadores, porque la diferencia es abismal.

Sacó Pablo para poner los rejones de castigo a Curro, estuvo bien, sobre todo a la hora de intentar encelar al manso en el caballo, Chenel ya lo tubo más fácil a la hora de poner banderillas, para estas alturas la plaza ya era un hervidero, máxime cuando el toro hizo un extraño, que a poco estuvo de darle un disgusto al buen caballo torero.

Por último y cuando la plaza ya estaba entregada Fósforo, terminó de reventar a la gente con sus llegadas a la cara del toro para que Pablo pusiera las cortas. Si bien casi todas fueron a la grupa es inenarrable como torean estos caballos. Dan los pechos, aguantan al toro hasta limites insospechados y además lo llevan encelado tanto de costado como con la cola, como el mejor capote de seda.

Un Rejonazo extraño después de alguna pasada en falso acabó con le toro. Antes de que terminara de entrar cayó el de los Espartales redondo y en los tendidos se desbordó la emoción. Oreja y petición de la segunda con una gran bronca al presidente por denegar esta.

Con el cuarto mas manso y mas parado que el primero (saltó al callejón), Pablo estuvo bien sin más, no hubo la emoción que en el primero, haciendo una de esas faenas sin terminar de emplearse, ni él ni los caballos. Como clavó bien aunque trasero y caído el rejón de muerte, la gente quiso compensarle con la anterior, denegada por el presidente y pidió la que le fue entregada por el alguacilillo.

De los de a pie poca cosa que contar, me refiero claro está a Torear, ni uno ni otro, que por cierto vimos a un Castella muy mermado de facultades, que no vale de excusa, ya que no nos han devuelto ni un euro de la entrada por esta circunstancia. Tuvieron escaso material. Miguel Abellán en sus dos faenas estuvo despegado soso y sin llegar a los tendidos .
Tampoco estaba para mucho más Sebastián Castella, que intentó torear al invalido sexto de la tarde y la gente le hizo desistir de aburrirnos.

Como todos los días de feria la suerte de varas ha brillado por su ausencia un puro simulacro.

Con respecto a la famoso despojo, hay que decir una vez más que nos está gustando Paco Tuduri, dando la que corresponde a la petición de la gente y negando lo que a todas luces y con buen criterio, él entendió que no debía conceder. Además hay que felicitarle por tener los arrestos de mantener su criterio, otros seguramente hubiéramos sucumbido a la presión. Chapó, Tuduri y eso es hacer plaza de primera, ya que otros la quieran convertir o la han convertido en talanqueras. Esperemos que en los días que vienen podamos seguir diciendo lo mismo, nada nos gustaría más.

Hay que destacar que el Presidente ha propuesto para sanción a Javier Conde así como a los subalternos de su cuadrilla y al picador.

Así mismo se llevan rechazados tres o cuatro toros por diferentes motivos. En el primer reconocimiento.


 

 

 

 

 

 

 

 

Archivo de Noticias